
Sin lugar a dudas se trata del método menos recomendado, pues para ver buenos resultados tardaremos muchos años.
No obstante os animamos a que lo hagáis de todas formas, ya que es una experiencia muy gratificante hacer un seguimiento desde que es tan solo una semilla. De esta forma podremos controlar su crecimiento, desarrolllo y darle la forma que nosotros querámos desde su infancia.
Lo primero que queremos aconsejaros es que busquéis semillas de árboles que se aclimaten bien a vuestro lugar de residencia y entorno, semillas de árboles autóctonos, etc.
No existen semillas de bonsai, lo que si existen son variedades que más pequeñas "enanas", pero si dejamos crecer una semilla se convertirá en un arbol del tamaño de todos los de su especie, en este caso lo que tenemos que hacer es entrenarlo (poda, pinzado, alambrado, transplante...).
Vamos a lo que nos ocupa...
Estratificación: en la naturaleza, las semillas suelen pasar el invierno sobre el suelo cubiertas por la masa de hojas desprendida de los árboles, sufriendo las bajas temperaturas propias de la estación invernal; esto hace que las cubiertas protectoras se vayan resquebrajando permitiendo que broten con las temperaturas más suaves de la primavera.
Para simular este proceso natural podemos actuar de dos formas:
- Plantar las semillas en otoño y esperar a que el propio clima haga su trabajo con el consiguiente peligro de que se estropee la siembra por exceso o falta de humedad, parásitos, etc.
- Estratificar las semillas que lo precisen de forma artificial manteniéndolas el tiempo adecuado entre capas de arena o directamente en el frigorífico o el congelador. Dependiendo de la especia tendrá que estar más o menos tiempo en la nevera. Os recomiendo que de vez en cuando echéis un vistazo, abráis la bolsita y veáis como está lla semilla. El tiempo aproximado aunque reitero que depende de la especie, suele ser entre 6 y 8 semanas.
Semilla de Arce Buergerianum (se le corta el ala antes de estratificarla). Las semillas de acer hay casos que las planta directamente en el semillero, previo remojo de 24 h.
Antes de meterlas en las bolsitas se dejan 24 horas en agua. Después de ese tiempo, en teoría, las que flotan no germinarán, pero lo que hacemos es meterlas a parte del resto.
A la tierra...
Ya pasaron dos meses, estamos en invierno y preparamos un recipiente y mezclamos el sustrato que compondrá el semillero (aqui entra en juego las experiencias de cada uno). Particularmente mezclamos 60% turba, 30 % arena de rio o volcánica y 10 % perlita. Procurar poner en el fondo una capa de arena gruesa para el drenaje y ojo con el agua pues el exceso hará que se pudran las semillas.

Se hacen unos surcos y se van plantando las semillas cubiertas aproximadamente por un grosor de tierra igual grosor de las semillas. Se colocan en un sitio protegido del frío y a esperar...